Llevo días pensando en como comenzar a escribir esto después de tanto tiempo sin hacerlo. Han pasado tantas cosas desde la última vez, una graduación, una selectividad hecha y bien aprobada, mi comienzo de verano con un viaje a la playa junto a la persona más maravillosa conocida hasta ahora y ahora aquí estoy, sentada frente al ordenador esperando la respuesta de la Universidad de Sevilla para ponerme a buscar piso como una loca, con la calor sevillana, que debo confesar- aunque algunos piensen que estoy loca- que ¡¡me encanta!!
Puede que este sea el último verano, hasta dentro de cinco años, que tenga tres meses enteros para mi, para disfrutar de la calor, las tardes de piscinas, los viajes a la playa y las noches interminables en un parque o junto con amigos y una botella de vodka. Voy a comerme, a beberme el verano, desde el primer al último día, porque puede que, de no hacerlo, en octubre me arrepienta muchísimo, sobre todo cuando empiece a echar a algunas personas de menos.
Verano 2012...¡VOY A POR TI!
miércoles, julio 4
martes, mayo 29
Tú, veintiún kilómetros, y yo.
En estos momentos me pongo a pensar en ti, en tus manías, como esa de cuando estás nervioso y te tocas el pelo, o aquella otra de hacerme rabiar y besarme después. También pienso en mi forma de fijarme en ti, en tu forma de captar toda mi atención, y es que podría decir que en tus manos no faltan pecas, podría decir el sitio exacto de la mancha de tu cuello, o que tienes una pequeña cicatriz a la izquierda de tu ombligo.
Me niego a olvidar ningún recodo de tu piel, a dejar algún centímetro de ti sin besar. Porque después me encantará saber que no hay nadie que conoce el mapa de tu cuerpo mejor que yo, que no hay nadie que sabe más de ti más que yo. Por eso odio cuando estás lejos, odio cuando te vas, porque me siento sola, rodeada de mucha gente pero sola, porque nadie sabe darme lo que tú me das. Pero todo lo que se atrae se acaba juntando. Y tú eres como mi otro polo, mi otra mitad. Y así.. cada día te tengo más cerca, más dentro de mi, más parte de mi, cada día sintiendo más que tu vida ahora es mia, que mi vida ahora es tuya.
Tú, un centímetro, y yo.
lunes, abril 16
Ya he encontrado mil y un motivos para amarte y no paran de salir más. Y es que eres eso que buscaba, que quería encontrar, incluso lo que ni pretendía encontrar pero nunca es malo tener, eres esa fuerza que sale de dentro y te dice que no pares de luchar. Y yo soy esa persona que se queda boquiabierta, sin poderse creer lo que le está pasando, sin poderse creer que alguien tan grande le está pidiendo que ande a su lado, que se deje querer. De cada cien personas, dos merecen realmente la pena, y yo he encontrado a una de ellas, a una de esas personas que, por más que lo intentes, no podrás dejar que ningún rincón del mundo no haya escuchado uno de tus "te amo" , ningún rincón de la piel de su cuerpo sin amar. Porque o amas o no amas y a mi no me gusta querer a medias, ni tú te lo mereces y porque...¡que coño!, no hay mejor motivo que el que desde que empezastes a importarme no me haya levantado ni un solo día sin haber recordado lo feliz que soy escuchándote respirar al otro lado de la cama, debajo de tus mismas sábanas, a dos centímetro, piel con piel.
Miento si digo que no apostaría todo por ti, por lo nuestro, sin miedo al riesgo de perder, porque se que si te busco con los ojos cerrados, te encuentro o me acabas encontrando tú a mi. Confío en ti, confías en mi y no hay nada mejor que eso. Bueno sí, tú.
Miento si digo que no apostaría todo por ti, por lo nuestro, sin miedo al riesgo de perder, porque se que si te busco con los ojos cerrados, te encuentro o me acabas encontrando tú a mi. Confío en ti, confías en mi y no hay nada mejor que eso. Bueno sí, tú.
lunes, febrero 13
¡Firme, pequeña soldado, endereza esos labios!
Al final siempre acabarás aprendiendo a hacerte fuerte, a sonreir aunque muchas cosas estén jodidas.
martes, enero 17
Eres mucho más grande que todo esto.
Hay momentos, situaciones, sentimientos que son imposibles de expresar con palabras y menos con palabras escritas, necesitariamos páginas y páginas para ello. Mucho más difícil es describir a esas personas con las que pasamos esos momentos, con las que compartimos esos sentimientos, indescriptibles, increibles, a su vez. Puedes intentar expresarle con cientos de palabras lo mucho que lo quieres, nunca te parecerán suficientes, ni lo realmente justas y bonitas, siempre querrás más, querrás hacerle el mejor de los textos que haya leído en su vida, quieres resumir toda vuestra historia en un pedazo de papel, sin darte cuenta que esa historia, la vuestra, necesita mundos, universos para caber entera, porque la persona con la que la estás compartiendo, la persona a la que va dedicado ese texto, no cabe en unas pocas de palabras, ni siquiera en millones de ellas.
Por más que lo miras, una y mil veces, no comprendes como puede haberte dado la vida un regalo tan grande, de esos que solo llegan con un golpe de suerte y de cada 100 personas le toca a una, intentas ver si es un solo sueño, si no es realidad, pero en el momento justo que te das cuenta de que todo lo que estas viviendo es real, es cuando sonríes, lo buscas para abrazarlo y no querer soltarlo jamás, en ese momento es cuando te replanteas cambios en tu vida, para no perderlo, para saberlo valorar, para no dejar que se escape por mucho tiempo que quiera correr. Por eso me gusta agarrarte fuerte de la mano, por eso yo no puedo despegar mis labios de tu cara cuando nada me impide hacerlo, porque para mi, infinitas son pocas las horas que pasaría a tu lado. Y yo no se el resto de personas del mundo, pero te veo ahí, a medio metro de mi, a uno o a veinte metros y no puedo aguantar las ganas de tenerte cerca, pegado a mi, de comerte a besos y apretujarte fuerte, ¡muy fuerte!, aprovechar las horas que me quedan junto a ti. Porque después te vas, y es cuando me siento vacía, bajo tierra y sola, por mucha gente que quiera haber a mi alrededor, pero a la vez me siento tranquila, conforme por haber aprovechado hasta el último segundo comiéndote hasta con la mirada, por haber grabado en mi cabeza unos pocos de detalles más sobre ti, por haberte escuchado, tumbado en la cama toda la noche, contar historias que me hacen saber más de tu vida. Desgraciadamente no fui la primera que entró en tu vida, pero estoy dispuesta a ser la última, dispuesta a demostrarte con más hechos que palabras que no hay fuerza capaz de quitarme las ganas de ti.
Por más que lo miras, una y mil veces, no comprendes como puede haberte dado la vida un regalo tan grande, de esos que solo llegan con un golpe de suerte y de cada 100 personas le toca a una, intentas ver si es un solo sueño, si no es realidad, pero en el momento justo que te das cuenta de que todo lo que estas viviendo es real, es cuando sonríes, lo buscas para abrazarlo y no querer soltarlo jamás, en ese momento es cuando te replanteas cambios en tu vida, para no perderlo, para saberlo valorar, para no dejar que se escape por mucho tiempo que quiera correr. Por eso me gusta agarrarte fuerte de la mano, por eso yo no puedo despegar mis labios de tu cara cuando nada me impide hacerlo, porque para mi, infinitas son pocas las horas que pasaría a tu lado. Y yo no se el resto de personas del mundo, pero te veo ahí, a medio metro de mi, a uno o a veinte metros y no puedo aguantar las ganas de tenerte cerca, pegado a mi, de comerte a besos y apretujarte fuerte, ¡muy fuerte!, aprovechar las horas que me quedan junto a ti. Porque después te vas, y es cuando me siento vacía, bajo tierra y sola, por mucha gente que quiera haber a mi alrededor, pero a la vez me siento tranquila, conforme por haber aprovechado hasta el último segundo comiéndote hasta con la mirada, por haber grabado en mi cabeza unos pocos de detalles más sobre ti, por haberte escuchado, tumbado en la cama toda la noche, contar historias que me hacen saber más de tu vida. Desgraciadamente no fui la primera que entró en tu vida, pero estoy dispuesta a ser la última, dispuesta a demostrarte con más hechos que palabras que no hay fuerza capaz de quitarme las ganas de ti.
jueves, noviembre 3
Haz que el sueño dure para siempre
Lo hace. Él mueve montañas. No hay nada imposible, nada que no este a su alcance.
En nuestra historia de dos, tu y yo, mejor que nadie, sabemos que eso es verdad. En nuestro caso, no se queda en una simple frase dicha. Hacemos realidad lo escrito. Sino, mira hacia atras. Todo lo dicho, hecho está,todo lo que un día juramos dar. Para ser sincera, nunca apartamos la realidad de nuestro sueño. Un sueño. Sí. Hasta aquel entonces eso era, eso fue.
Tú, eras tú. Yo, era yo. Y un treinta y uno de mayo logró juntar todo, en un nosotros. Igualó un sentimiento de dos seres distintos.
Voy dando pasos por mi mente, que me hacen recordar, enfados olvidados por sonrisas que levantan el autoestima, opiniones que no nos hacen perder el rumbo. Hay quienes lo comprenden, nos comprenden, hay quienes no, pero cuando hay un sentimiento de por medio, se deja de lado la opinión de cualquier persona ajena a los dos. Así lo hicimos. Decidimos cuidar el tesoro (para mi no es otra cosa que eso, un tesoro), quedarnos juntos en esta "guerra" y pasar fronteras, mirando a los demás como simples personas a nuestro alrededor. Sin miedo, estamos juntos.
Y... como decirte. Tu sabor, está en mis labios. Tu mirada en mis ojos. Tu tacto en mi piel. Tu voz en mis oidos. Tu olor en mi olfato. Tu recuerdo en mi mente. Y...¿tú? ¿Sabés? Desde hace tiempo estás en mi.
Nos gusto el verano. Todavía recuerdo como roze el cielo, besándote, con todo el aire moviendo mi pelo, tu pelo, y ni siquiera sentí frio. Pero, ahora ¿qué de malo tiene el invierno? No hay calor, por el contrario, hay frío, mucho frío. ¿Qué de malo tiene si estás ahí para cuando no hay abrigo abrazarme?
Me conformo con uno de esos días de lluvia, bajo un techo que nos arrope,no hace falta conversación, tu puedes hacer lineas en mi espalda, de arriba a abajo, de izquierda a derecha, que yo mientrás tanto estaré tumbada en el sofa de tu cuerpo. Estando a tu lado, no me hace falta que nada sea perfecto. Al fin y al cabo, ¿para que quiero que algo sea perfecto cuando la perfección ya la marcas tú?
Hasta ahora no he tenido mejor compañía que la tuya, por eso no pretendo ser tu vida, me conformo con estar metida en ella.
¿Pedir? Por pedir, te elegiría a tí. Pero, me conformo con que no permitas que acabe esto, este momento. Porque sencillamente, es perfecto.
lunes, octubre 24
No puedo parar de quererte.
No se como empezar todo esto, puedo decir que no soy perfecta, si te fijas bien tengo mil defectos de la cabeza a los pies, nada suele salirme bien ni soy la más indicada a la hora de hablar de educación y calma, aveces resulto ser todo lo contrario a educada y pacífica, solo hay algo que se hacer realmente bien, quererte, quererte como nadie, es lo único que en 17 años he aprendido sin necesidad de libros ni horas de estudio, he aprendido a quererte, a hacer perfecto lo imperfecto de ti, a valorar tus defectos al igual que tus muchas virtudes, a quererte como eres de pies a cabeza, a controlar mis impulsos cuando me pones de los nervios, por no verte con algo que no se asemeje a una sonrisa en la cara, quiero verte feliz, ahora, mañana y siempre . Eso es tan cierto como que nadie podría imaginar que en cada 31 de cada mes hubiese un tesoro, y ahora nadie lo sigue imaginando, nadie excepto tu y yo, sabemos que los 31 tienen mágia, que están hechos para nosotros.
Supongo que ya estarás cansado de leer mil veces lo mismo, de tragarte todo esto que te digo pero con otras palabras en mis numerosas entradas, en mis mensajes o estados, pero es que no me canso de repetirte que te amo demasiado y decírtelo de mil formas, en mil idiomas si hace falta. También es verdad que no me hace falta ningún día especial para expresarte todo lo que siento, todo lo que pasa por mi mente cuando tu nombre la recorre, cualquier día, a cualquier hora es un buen momento para que sepas que eres para mi, mi vida entera, cualquier instante es bueno para hacerte feliz.
Si te caes cuatro veces, yo te levanto cinco, y no esperaré a que me pidas que te de algo, yo lo daré todo sin necesidad de que tú me lo pidas. De eso se trata, de saber lo que necesitas sin necesidad de palabras, saber que algo está jodido, que algo no anda bien observándote. Eso para mi ya es algo fácil, me he aprendido todos tus gestos, todas tus caras, de sorpresa, de un "te digo 'adiós' pero no me pidas que sonría porque en realidad no me apetece que te vayas", de un "necesitaba verte", incluso los gestos que dicen un "la has jodido" o un "eso no está bien, pequeña". Sabes que me encantan los detalles, que me gusta darlos y me fijo en todos, y en los tuyos con más gusto, por eso ya no hace falta que me hables para saber que algo no anda bien, no hace falta que me pidas un abrazo, yo se cuando, con una simple mirada, un simple gesto, una de tus muchas caras, tengo que darlo. Incluso por el tono de voz con el que me estés hablando, se como tengo que darte los besos, rápidos, lentos, suaves, fuertes, pero con ganas, ¡¡siempre con muchísimas ganas!!
Supongo que ya estarás cansado de leer mil veces lo mismo, de tragarte todo esto que te digo pero con otras palabras en mis numerosas entradas, en mis mensajes o estados, pero es que no me canso de repetirte que te amo demasiado y decírtelo de mil formas, en mil idiomas si hace falta. También es verdad que no me hace falta ningún día especial para expresarte todo lo que siento, todo lo que pasa por mi mente cuando tu nombre la recorre, cualquier día, a cualquier hora es un buen momento para que sepas que eres para mi, mi vida entera, cualquier instante es bueno para hacerte feliz.
Si te caes cuatro veces, yo te levanto cinco, y no esperaré a que me pidas que te de algo, yo lo daré todo sin necesidad de que tú me lo pidas. De eso se trata, de saber lo que necesitas sin necesidad de palabras, saber que algo está jodido, que algo no anda bien observándote. Eso para mi ya es algo fácil, me he aprendido todos tus gestos, todas tus caras, de sorpresa, de un "te digo 'adiós' pero no me pidas que sonría porque en realidad no me apetece que te vayas", de un "necesitaba verte", incluso los gestos que dicen un "la has jodido" o un "eso no está bien, pequeña". Sabes que me encantan los detalles, que me gusta darlos y me fijo en todos, y en los tuyos con más gusto, por eso ya no hace falta que me hables para saber que algo no anda bien, no hace falta que me pidas un abrazo, yo se cuando, con una simple mirada, un simple gesto, una de tus muchas caras, tengo que darlo. Incluso por el tono de voz con el que me estés hablando, se como tengo que darte los besos, rápidos, lentos, suaves, fuertes, pero con ganas, ¡¡siempre con muchísimas ganas!!
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